(Nota publicada en la Revista no. 114, el 16 de agosto 2010)
Luego de más de 100 años de una actividad
publicitaria incesante, que no tiene freno,
el encontrar nuevas ideas para los creativos
se convierte en un reto enorme que lleva una
buena dosis de riesgos, que pueden ser controlados en parte si se produce con calidad. Este es el caso.
El grupo de la agencia de publicidad JWT propuso a la compañía Adams una original y audaz idea para realizar la campaña de Chiclets Infinity. Habían producido ya comerciales que encierran cierto misterio, en los que aparecen una tarántula, un escorpión y una mariposa. Esos anuncios dieron la impresión al público de que habían sido producidos fuera de México, por su extraño concepto creativo y la calidad y estilo de su realización. Lo cierto es que se hicieron íntegramente en nuestro país, bajo la dirección de Juan Carlos Martín (Terciopelo Films). La animación y la postproducción corrieron a cargo de Luis Cage Barroso, de Pleylab.
El anuncio que presentamos en esta ocasión es el cuarto de la serie de Chiclets Infinity. Fue creado también por la agencia JWT. Dan continuidad a la idea de incluir insectos asociados a la marca Infinity. En esta ocasión ponen en escena una Luciérnaga que les dio posibilidades de lucimiento en la postproducción. También está hecho por Martín, Cage y sus equipos.
A lo largo del anuncio se mezclan una serie de escenas con personajes sexosos vampirescos que se mueven en un ambiente extraño (recuerda a Twilight), que también es elegante y da un cierto aire darketo fino. Vea más de cómo hicieron el comercial versión Luciérnaga, de Chiclets Infinity:
1 . Uno de los objetivos que la realización debía perseguir, es que la imagen misteriosa se hiciera presente de principio a fin. A lo largo de todo el comercial se da un movimiento de cámara, personajes y efectos que es acompañado con cadencia por la música, que por sí sóla ha tenido éxito. Muchos cibernautas la buscan en internet.
2 . La música y la realización del anuncio van atadas, se funden junto con la dirección de arte, el vestuario, la fotografía, el maquillaje (que juega un papel clave) y la sensación de que las escenas forman parte de una película que apenas va a dar inicio y en la que algo impactante puede suceder.
3 . La luciérnaga cobra vida y se vuelve central en el desa-rrollo de las secuencias. Luis Cage de Pleylab propuso que se iluminara para que diera la sensación de vida. Llama la atención la luciérnaga por sí misma, es encantadora, no da miedo, le da luz al comercial, le imprime dulzura y simpatía. Tan fuerte es como personaje que incluso la marca podría adoptarla como mascota.
4 . El modelo de la luciérnaga, el desarrollo de patitas, alas y sus movimientos fue hecho con el programa Blender. Editaron en Final Cut.
5 . Toda la postproducción y la animación se hizo con Mac G5 en el programa Adobe After Effects, incluyendo texturas, luces, atmósfera de iluminación, corrección de color, control de focos y movimientos de la luciérnaga (como en el que se acerca a la chica).
6 . El comercial se rodó íntegramente con cámara Red, lo que permitió jugar a placer en postproducción, porque el material está en 2K y 4K (pudieron mover la cámara, realizar distintos tipos de giros y variar puntos de vista...).
7 . Como se puede observar en las fotografías, utilizaron green screen. El director Juan Carlos Martín, especialista en realizar proyectos de alta complejidad que consigan ser plásticos y estéticos, estableció una comunicación estrecha con Luis Cage Barroso, el postproductor que más sabe y mejor maneja todas las posibilidades del programa Adobe After Effects en México.
Comercial: Chiclets Infinity versión Luciérnaga Agencia de publicidad: JWT Equipo Creativo: Eduardo Cisneros, Gerardo Ayala y Alejandro Jacinto Casa Productora: Terciopelo Films Director: Juan Carlos Martín Director de Fotografía: José "Burrito" Casillas Editor:Luis Cage Barroso Postproductor: Pedro Martínez Animación, Vfx y compuestos: Pleylab.com (Luis Cage Barroso y Pablo Arteaga) Música Original: Andrés Sánchez Vestuario: Gamaliel Islas Maquillaje: Paola Mozzoco